Es una técnica que se practica desde
antiguo, pero que en los últimos tiempos ha ido adquiriendo
una presencia cada vez mas importante, como corresponde a una
técnica tan eficaz, rápida y resolutiva como esta.
La hipnosis es un estado al que se induce, disociando la mente del
cuerpo, que queda como dormido, mientras que la mente,
básicamente la parte inconsciente, permanece no solo despierta
sino con los sentidos mas activos que en vigilia.
La hipnosis no cura nada por si misma, y sirve para bastante poco. Es
la terapia que se aplica en estado de trance hipnótico la que
alcanza poder curativo, si es aplicada convenientemente. Las sesiones
repetitivas van permitiendo que se instalen las sugestiones que hacen
remover la patología de que se trate, comenzando a actuar de
acuerdo con las nuevas ideas instaladas.
La hipnosis clínica no es regresar a la infancia por sistema y
divagar sobre lo acontecido; tampoco es realizar disgresiones
filosóficas sobre el mismo tema; por supuesto que no es poner
a alguien en trance y darle algo asi como "consejos paternales" o
suministrar buenas ideas. Es un conjunto de ejercicios, claros y
concretos, que se mezclan para buscar la mejor efectividad y mayor
potencia, para ver de remover lo que quiera que sea que atormenta,
dificulta y hasta impide, realizar las tareas cotidianas con un
mínimo de normalidad. También se aplica a tratamientos
fisiológicos.
La forma de aplicación es sencilla. Se sitúa al
paciente en un lugar cómodo, bien sea sillón,
diván o camilla de preferencia, de forma que pueda apoyar la
cabeza en el respaldo y sentir la relajación lo mas profunda e
intensamente que sea posible, profundidad que ha elegido el terapeuta
previamente.
La terapia se compone de tres fases:
Relajación
Visualización
Terapia
El diseño de la terapia consiste en adecuar los ejercicios a
la patología, atendiendo a la cronicidad, gravedad y respuesta
esperada del paciente.
Las sesiones sucesivas van potenciando el efecto terapéutico,
de manera que la media estadística está en 6 sesiones,
aunque no sea muy raro incluso doblar esa cifra dependiendo de la
gravedad y de diferentes variables.
La hipnosis clínica inductiva, como técnica global,
tiene tres escalones o estadios, que de menor a mayor son los
siguientes:
Relajación, propiamente dicha
Programación neurolinguistica, PNL
Hipnosis clínica
La hipnosis clínica es un estado de somnolencia en el que las
sugestiones van directamente al subconsciente. Este estado se genera
como hemos indicado anteriormente, con la relajación mas la
visualización mas otros ejercicios de relajación mas
profunda.
Hay que indicar que en este estado, el más profundo de todos,
el subconsciente queda despierto y por lo tanto no se pueden
introducir sugestiones que sean contrarias al código moral del
paciente, ni ordenarle cosas que no desea hacer. Resultaría
imposible de todo punto, al ser rechazadas esas ideas por el
inconsciente, saliendo del trance como defensa ante semejante ataque.
Hipnoanálisis y regresión
El hipnoanálisis es igual
prácticamente que el psicoanálisis pero en estado de
hipnosis o trance. Lo dirige el terapeuta y busca lo que desea
conocer.
Es conveniente provocar un estado de trance mas bien profundo para
que afloren los verdaderos recuerdos sin ninguna distorsión en
lo que resulte posible.
Generalmente tendemos a recordar los sucesos envueltos en una capa de
impresiones o emociones y que en trance profundo tienden a
desaparecer, quedando limpio el recuerdo aunque conserve buena parte
de la carga traumática.
No es conveniente hacer hipnoanálisis por sistema, para evitar
distorsiones o influencias en esos recuerdos. Solo se debe ir a
buscar algo que se supone que existe y que no se ha manifestado por
el paciente de forma consciente, especialmente si vemos que la
terapia no progresa a causa de algún tipo de freno, que suele
ser este trauma oculto.
La regresión de edad es otro campo diferente, igual que la
terapia regresiva, y ofrecen tantas inseguridades y potenciales
problemas que es mejor realizar los tratamientos de forma directa,
atacando la patología, sin entrar en búsquedas que
hasta podrían resultar dañinas.
Hipnosis Anestésica
La hipnosis anestésica se induce tratando
de bajar lo mas profundo que sea posible, dependiendo del tipo de
anestesia que se busque, duración de la misma y demás parámetros.
Se aísla la zona a tratar y se insensibiliza utilizando un sistema de
confuión mental mediante el cual se hace creer al paciente que se le
toca o pincha, cuando no se le hace, para luego hacerlo realmente sin
que este lo sienta. Todo esto adobado con los consiguientes
ejercicios de relajación profunda reforzados con las visualizaciones
pertinentes. Es de utilización incluso en cirugía mayor, para lo que
se requiere algún tipo de ejercitación previa por el riesgo evidente.
Hay que reseñar que ya alrededor del 1.850 hay descritas
intervenciones quirúrgicas importantes que se podían llevar a cabo
con esta técnica, ya que entonces no se habían descubierto aún los
modernos productos anestésicos.
Interacción mente cuerpo
Alrededor de los años veinte, del siglo
pasado, se puso de manifiesto la preponderancia de la mente sobre el
cuerpo, pero esta tesis cayo en desuso debido a la falta de
investigación clínica. Es en los años 75 a 78 cuando dos
neuropatólogos americanos. Brandy y Weiss, dejan claro sin lugar a
dudas este principio que hoy ya nadie medianamente informado
desconoce. Lo hacen mediante el estudio clínico de patologías
concretas, como el colon irritable o la úlcera péptica, en diferentes
pacientes, llegando a identificar que diversas patologías son fruto
de una situación mental confusa previa.
La hipnosis clínica tiene mucho que hacer en estos casos, y la
hipnosis inductiva mucho mas, puesto que no solo puede tratarse el
problema mental previo, debe tratarse, sino que se puede atacar la
patología generada, de lo que tratamos en el apartado de los
tratamientos fisiológicos.
Hoy día se reconoce que a una situación depresiva grave suele suceder
una enfermedad hepática, a una situación de estrés y ansiedad, una
úlcera o colon irritable, etc. sin contar las situaciones que derivan
en muy diferentes enfermedades y somatismos.
Tratamientos Fisiológicos
Es posible tratar enfermedades físicas
mediante la hipnosis clínica, si bien solo la especialidad inductiva
tiene esta facilidad entre su técnica. El tratamiento se realiza
mediante el proceso denominado médicamente como "hipertermia". La
hipertermia es un principio médico perfectamente aceptado, y que se
pone de relieve en distintos aparatos de producción de hipertermia
electromagnética. La novedad en este caso consiste en producir la
hipertermia en estado hipnosis profunda.
Mediante metáforas se va induciendo la elevación de temperatura
hasta llegar a lograr una temperatura similar a la que se logra en
radiación, suficiente para ser manejada en el sentido que el
terapeuta necesita, ya sea para cauterizar, (caso de tumores), para
estimular glándulas, (caso de diabéticos, con el páncreas o tiroides
hipertrofiadas), para eliminar problemas circulatorios tipo varices,
y hasta para disolver nódulos de celulitis sin que vuelva a aparecer
mas. Resulta especialmente útil para casos como torceduras,
esguinces, desgarros musculares, dolores en articulaciones, etc.
La única dificultad es que solo disponemos de una superficie para
ser tratada equivalente a las dos manos como máximo, por la forma de
emplear esta técnica.
Hay que diferenciar claramente entre lo que es un somatismo que
puede tener todos los síntomas de una enfermedad real, y la propia
enfermedad. En el caso del somatismo la hipertermia sirve para no
demasiado, ya que el tratamiento en este caso es completamente
diferente.
Patologías Tratables
Se pueden tratar mediante hipnosis clínica
todas las patologías comprendidas en los cinco grandes grupos
siguientes:
Fobias
Compulsiones
Represiones
Neuralgias
Dependencias
Todas las dolencias que estén incluidas en estos apartados, son
tratables, independientemente de la gravedad y de la duración del
tratamiento.
Ya hemos dicho que si bien la media estadística está en 6 sesiones
para un buen grupo de patologías, no es descabellado hablar de 10,
12 y hasta 20 sesiones, por citar cifras, hablando por ejemplo de
drogodependencias muy arraigadas o paranoias graves.
En estos casos muy graves, el único límite es que la destrucción
neuronal y/o la cronicidad no sea tan elevada, tan fuerte, que
impida el tratamiento.
Casos de patologías que van en aumento como la ansiedad en todas sus
formas, fobia social, ansiedad social, fobias diversas, etc, no
requieren mas de 5 o 6 sesiones, si bien pueden presentarse casos en
los que sería necesario hacer alguna sesión mas, o un refuerzo
pasados unos meses.
Una vez realizado el tratamiento a término, puede considerarse que
la curación es definitiva, si bien cabe considerar que determinadas
patologías, dan lugar a otras nuevas que han de irse resolviendo una
por una según van apareciendo, único tratamiento posible. Aún en
este caso, lo tratado tiene carácter definitivo.
Efectos Secundarios
Esta técnica no tiene efectos secundarios de
ningún tipo. Lo peor que puede suceder es que no suceda nada y que
el paciente no experimente ningún cambio en su estado.
También hay que decir que es perfectamente compatible con casi
cualquier tratamiento, si exceptuamos los de psicoterapia
convencional que demandan las llamadas técnicas de exposición,
generadoras de ansiedad, y que se oponen a lo que se pide a los
pacientes, que no generen ansiedad. Es normal, en estos casos, que
los distintos profesionales se pongan de acuerdo para no perjudicar
al paciente, tratando de que prevalezca cada una de las técnicas
empleadas.
Esto es al contrario de algunas técnicas que al centrarse en
recuerdos nada fiables, como los de otras vidas supuestas, o
producidos en la mas tierna infancia, incluso en el útero materno,
pueden llegar a producir en el paciente la certeza de haber ocurrido
de determinada forma, por una sugestión que el paciente mantiene por
cualquier causa, y que se ve potenciada con esta tipo de técnicas
tan poco o nada fiables.