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Cuerpo y Mente Agosto 2007

¿Qué es? Hipnoanálisis y Regresión Hipnosis Anestésica Interacción mente cuerpo Tratamientos Fisiológicos Patologías Efectos Secundarios

¿Qué es la hipnosis clinica?


Es una técnica que se practica desde antiguo, pero que en los últimos tiempos ha ido adquiriendo una presencia cada vez mas importante, como corresponde a una técnica tan eficaz, rápida y resolutiva como esta.

La hipnosis es un estado al que se induce, disociando la mente del cuerpo, que queda como dormido, mientras que la mente, básicamente la parte inconsciente, permanece no solo despierta sino con los sentidos mas activos que en vigilia.

La hipnosis no cura nada por si misma, y sirve para bastante poco. Es la terapia que se aplica en estado de trance hipnótico la que alcanza poder curativo, si es aplicada convenientemente. Las sesiones repetitivas van permitiendo que se instalen las sugestiones que hacen remover la patología de que se trate, comenzando a actuar de acuerdo con las nuevas ideas instaladas.

La hipnosis clínica no es regresar a la infancia por sistema y divagar sobre lo acontecido; tampoco es realizar disgresiones filosóficas sobre el mismo tema; por supuesto que no es poner a alguien en trance y darle algo asi como "consejos paternales" o suministrar buenas ideas. Es un conjunto de ejercicios, claros y concretos, que se mezclan para buscar la mejor efectividad y mayor potencia, para ver de remover lo que quiera que sea que atormenta, dificulta y hasta impide, realizar las tareas cotidianas con un mínimo de normalidad. También se aplica a tratamientos fisiológicos.

La forma de aplicación es sencilla. Se sitúa al paciente en un lugar cómodo, bien sea sillón, diván o camilla de preferencia, de forma que pueda apoyar la cabeza en el respaldo y sentir la relajación lo mas profunda e intensamente que sea posible, profundidad que ha elegido el terapeuta previamente.

La terapia se compone de tres fases:

Relajación
Visualización
Terapia

El diseño de la terapia consiste en adecuar los ejercicios a la patología, atendiendo a la cronicidad, gravedad y respuesta esperada del paciente.

Las sesiones sucesivas van potenciando el efecto terapéutico, de manera que la media estadística está en 6 sesiones, aunque no sea muy raro incluso doblar esa cifra dependiendo de la gravedad y de diferentes variables.

La hipnosis clínica inductiva, como técnica global, tiene tres escalones o estadios, que de menor a mayor son los siguientes:
Relajación, propiamente dicha
Programación neurolinguistica, PNL
Hipnosis clínica

La hipnosis clínica es un estado de somnolencia en el que las sugestiones van directamente al subconsciente. Este estado se genera como hemos indicado anteriormente, con la relajación mas la visualización mas otros ejercicios de relajación mas profunda.

Hay que indicar que en este estado, el más profundo de todos, el subconsciente queda despierto y por lo tanto no se pueden introducir sugestiones que sean contrarias al código moral del paciente, ni ordenarle cosas que no desea hacer. Resultaría imposible de todo punto, al ser rechazadas esas ideas por el inconsciente, saliendo del trance como defensa ante semejante ataque.


Hipnoanálisis y regresión


El hipnoanálisis es igual prácticamente que el psicoanálisis pero en estado de hipnosis o trance. Lo dirige el terapeuta y busca lo que desea conocer.

Es conveniente provocar un estado de trance mas bien profundo para que afloren los verdaderos recuerdos sin ninguna distorsión en lo que resulte posible.

Generalmente tendemos a recordar los sucesos envueltos en una capa de impresiones o emociones y que en trance profundo tienden a desaparecer, quedando limpio el recuerdo aunque conserve buena parte de la carga traumática.

No es conveniente hacer hipnoanálisis por sistema, para evitar distorsiones o influencias en esos recuerdos. Solo se debe ir a buscar algo que se supone que existe y que no se ha manifestado por el paciente de forma consciente, especialmente si vemos que la terapia no progresa a causa de algún tipo de freno, que suele ser este trauma oculto.

La regresión de edad es otro campo diferente, igual que la terapia regresiva, y ofrecen tantas inseguridades y potenciales problemas que es mejor realizar los tratamientos de forma directa, atacando la patología, sin entrar en búsquedas que hasta podrían resultar dañinas.


Hipnosis Anestésica


La hipnosis anestésica se induce tratando de bajar lo mas profundo que sea posible, dependiendo del tipo de anestesia que se busque, duración de la misma y demás parámetros.

Se aísla la zona a tratar y se insensibiliza utilizando un sistema de confuión mental mediante el cual se hace creer al paciente que se le toca o pincha, cuando no se le hace, para luego hacerlo realmente sin que este lo sienta. Todo esto adobado con los consiguientes ejercicios de relajación profunda reforzados con las visualizaciones pertinentes. Es de utilización incluso en cirugía mayor, para lo que se requiere algún tipo de ejercitación previa por el riesgo evidente.

Hay que reseñar que ya alrededor del 1.850 hay descritas intervenciones quirúrgicas importantes que se podían llevar a cabo con esta técnica, ya que entonces no se habían descubierto aún los modernos productos anestésicos.


Interacción mente cuerpo


Alrededor de los años veinte, del siglo pasado, se puso de manifiesto la preponderancia de la mente sobre el cuerpo, pero esta tesis cayo en desuso debido a la falta de investigación clínica. Es en los años 75 a 78 cuando dos neuropatólogos americanos. Brandy y Weiss, dejan claro sin lugar a dudas este principio que hoy ya nadie medianamente informado desconoce. Lo hacen mediante el estudio clínico de patologías concretas, como el colon irritable o la úlcera péptica, en diferentes pacientes, llegando a identificar que diversas patologías son fruto de una situación mental confusa previa.

La hipnosis clínica tiene mucho que hacer en estos casos, y la hipnosis inductiva mucho mas, puesto que no solo puede tratarse el problema mental previo, debe tratarse, sino que se puede atacar la patología generada, de lo que tratamos en el apartado de los tratamientos fisiológicos.

Hoy día se reconoce que a una situación depresiva grave suele suceder una enfermedad hepática, a una situación de estrés y ansiedad, una úlcera o colon irritable, etc. sin contar las situaciones que derivan en muy diferentes enfermedades y somatismos.


Tratamientos Fisiológicos


Es posible tratar enfermedades físicas mediante la hipnosis clínica, si bien solo la especialidad inductiva tiene esta facilidad entre su técnica. El tratamiento se realiza mediante el proceso denominado médicamente como "hipertermia". La hipertermia es un principio médico perfectamente aceptado, y que se pone de relieve en distintos aparatos de producción de hipertermia electromagnética. La novedad en este caso consiste en producir la hipertermia en estado hipnosis profunda.

Mediante metáforas se va induciendo la elevación de temperatura hasta llegar a lograr una temperatura similar a la que se logra en radiación, suficiente para ser manejada en el sentido que el terapeuta necesita, ya sea para cauterizar, (caso de tumores), para estimular glándulas, (caso de diabéticos, con el páncreas o tiroides hipertrofiadas), para eliminar problemas circulatorios tipo varices, y hasta para disolver nódulos de celulitis sin que vuelva a aparecer mas. Resulta especialmente útil para casos como torceduras, esguinces, desgarros musculares, dolores en articulaciones, etc.

La única dificultad es que solo disponemos de una superficie para ser tratada equivalente a las dos manos como máximo, por la forma de emplear esta técnica.

Hay que diferenciar claramente entre lo que es un somatismo que puede tener todos los síntomas de una enfermedad real, y la propia enfermedad. En el caso del somatismo la hipertermia sirve para no demasiado, ya que el tratamiento en este caso es completamente diferente.


Patologías Tratables


Se pueden tratar mediante hipnosis clínica todas las patologías comprendidas en los cinco grandes grupos siguientes:

Fobias
Compulsiones
Represiones
Neuralgias
Dependencias

Todas las dolencias que estén incluidas en estos apartados, son tratables, independientemente de la gravedad y de la duración del tratamiento.

Ya hemos dicho que si bien la media estadística está en 6 sesiones para un buen grupo de patologías, no es descabellado hablar de 10, 12 y hasta 20 sesiones, por citar cifras, hablando por ejemplo de drogodependencias muy arraigadas o paranoias graves.

En estos casos muy graves, el único límite es que la destrucción neuronal y/o la cronicidad no sea tan elevada, tan fuerte, que impida el tratamiento.

Casos de patologías que van en aumento como la ansiedad en todas sus formas, fobia social, ansiedad social, fobias diversas, etc, no requieren mas de 5 o 6 sesiones, si bien pueden presentarse casos en los que sería necesario hacer alguna sesión mas, o un refuerzo pasados unos meses.

Una vez realizado el tratamiento a término, puede considerarse que la curación es definitiva, si bien cabe considerar que determinadas patologías, dan lugar a otras nuevas que han de irse resolviendo una por una según van apareciendo, único tratamiento posible. Aún en este caso, lo tratado tiene carácter definitivo.

Efectos Secundarios


Esta técnica no tiene efectos secundarios de ningún tipo. Lo peor que puede suceder es que no suceda nada y que el paciente no experimente ningún cambio en su estado.

También hay que decir que es perfectamente compatible con casi cualquier tratamiento, si exceptuamos los de psicoterapia convencional que demandan las llamadas técnicas de exposición, generadoras de ansiedad, y que se oponen a lo que se pide a los pacientes, que no generen ansiedad. Es normal, en estos casos, que los distintos profesionales se pongan de acuerdo para no perjudicar al paciente, tratando de que prevalezca cada una de las técnicas empleadas.

Esto es al contrario de algunas técnicas que al centrarse en recuerdos nada fiables, como los de otras vidas supuestas, o producidos en la mas tierna infancia, incluso en el útero materno, pueden llegar a producir en el paciente la certeza de haber ocurrido de determinada forma, por una sugestión que el paciente mantiene por cualquier causa, y que se ve potenciada con esta tipo de técnicas tan poco o nada fiables.

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